About Us
Sebastian Butlers offers personalized services that cover every household need—from basic house cleaning, to spring cleaning, post-renovation cleanup, rental turnover cleaning, and window washing and gutter cleaning; home organization to handyman services, house watching and property management services, plus office cleaning and errands and other accommodating services. There is nothing that relates to the care of your home that Sebastian Butlers cannot assist you with.
Sebastian Butlers tiene sus orígenes en San Sebastián, una bella ciudad costera situada en el País Vasco, conocida por su estupenda variedad gastronómica, cultural, y sus hermosas playas.
San Sebastián, tambien conocido como Donostia, enamora cada año a miles de turistas, no en bano es conocida como una de las ciudades más bonitas de España y algunas de sus localizaciones cuentan con reconocimiento internacional.
Algunos de estos turistas convierten la ciudad de San Sebastián en uno de sus destinos recurrentes en sus vacaciones, y deciden comprar una vivienda en la que disfrutar de sus periodos de descanso y desconexión.
Sebastian Butlers nació de la necesidad que tuvo una persona con una vivienda no habitual en San Sebastían, la cual nos pidió ayuda, y supuso el principio de un camino que nos dio la posibilidad de ayudar a cientos de personas en el País Vasco.
Estos somos nosotros
Iñigo Lizarazu
Mi nombre es Iñigo, como podrás adivinar por mi nombre, mis orígenes son Vascos. Como curiosidad te diré que en España los Vascos tenemos fama de ser cerrados, no es mi caso, me encanta conocer nuevas personas y compartir experiencias, algo que por suerte hago constantemente en mi trabajo y me enriquece mucho como persona.
Mis estudios y mi trabajo me han permitido viajar y vivir en otras partes del mundo, lugares preciosos con personas maravillosas. (Puede que viajar tanto sea el motivo de que no sea un vasco “cerrado” quien sabe, yo siempre animo a las personas a que descubran lugares mágicos que esconde el País Vasco, conozcan a su gente, y luego me comparta su opinión).
Estando en una formación en California, después de una intensa clase de legislación internacional, fuí a tomar algo con mis compañeros (Lo que en el País Vasco conocemos como “poteo”, tomar una buena cerveza con una ración de comida popular de la zona que llevarnos a la boca, mientras disfrutamos de la compañía y conversación de otras personas.).
Tras hablar sobre algunos puntos que nos habían parecido muy interesantes de la clase, salió el tema de nuestra procedencia y de cómo percibíamos la cultura americana desde la nuestra, yo en ese momento no lo sabía, pero esa conversación iba a ser un punto de inlfexión para mi e iba a marcar una nueva etapa en mi vida.
Siempre me ha encantado viajar, conocer otras culturas, a otras personas, y poder trabajar con ellas y para ellas en distintas partes del mundo. (Para que te hagas una idea ,cada vez que hago un viaje en grupo, ya sea con mis amigos, mi familia o mis compañeros de trabajo, enseguida creo una hoja de ruta por los lugares más emblemáticos, y navego horas por foros y guias para complementarla con esos espacios mágicos que muchas veces siquiera la gente de su zona conoce).
El caso es que esté donde esté, una parte de mi nunca ha podido dejar de pensar en San sebastián, mi ciudad natal, donde desde pequeño he podido disfrutar con mi familia y amigos de todo tipo de actividades, ya sea en el monte, en la playa, en la ciudad, o en cualquiera de los pueblos escondidos por su geografía.
Pero no fue hasta esa conversación que tuve con mis compañeros en California, donde sin darme cuenta le di forma a todo lo que tenía dentro y tuve claro que quería volver a vivir en España, en concreto en el País Vasco, y especificamente en San Sebastián.
Me ofrecieron un puesto en una de las principales notarías de San Sebastián, lo acepté, y ahí estuve trabajando hasta que un día me pidieron ayuda los propietarios de una casa de lujo en San Sebastián, a los que había ayudado a realizar la compra con una inmobiliaria.
Esa misma tarde coincidí con Alvaro en un poteo, es un apasionado de los negocios, y del emprendimiento, por lo que fue inevitable que enlazando temas terminara hablandole sobre la petición que me había hecho el cliente en la notaría.
En ese momento tampoco lo sabía, pero de nuevo un poteo iba a marcar un antes y un después en mi vida laboral, esta vez en un bar de San Sebastián.



Alvaro Boes
Mi nombre es Álvaro, y aunque no sea un nombre Vasco, siempre he vivido aqui, desplazándome entre Irún (un pequeño pueblo del País Vasco fronterizo con francia, donde me he criado) y San Sebastián (donde desde los 6 años he ido a la escuela y he disfrutado de la mayoría de mi tiempo libre junto a mis amigos), A día de hoy hago el viaje inverso, vivo en San Sebastián y me desplazo a Irún a ver a mi familia, y es que al igual que a muchos de nuestros clientes, este lugar me ha maravillado y es donde he decidimo establecerme.
A diferencia que Iñigo, yo siempre he sido una persona muy local. He viajado por turismo, y aunque he visitado lugares que me han encantado, siempre he sentido que todo lo que necesito lo tengo en mi tierra. Soy una persona a la que le encanta experimentar y practicar diferentes actividades, y la geografia de la que disponemos aquí me permite hacer cosas como escalar en las rocas del monte Jaizkibel y bajar a la costa a hacer snorkel en un mismo día.
Por cierto, al igual que Iñigo, yo soy otro vasco que no es cerrado. Disfruto mucho de las actividades cuando son en compañía y me encanta conocer personas nuevas. De hecho, al terminar el master que cursé en Dirección y Administración de Empresas desarrolle junto a 3 compañeros iüplan, una red social en la que cualquier persona podía proponer un plan a la comunidad, por ejemplo patinar un jueves a las 19h, y el resto de usuarios se podían apuntar para concerse y realizar la actividad juntos.
Fueron 2 años en los que aprendí muchísimo, conocí a mucha gente (llegamos a ser más de 1000 personas y me apuntaba a todos los planes que podía) y colaboré con muchas empresas de hostelería (como el Hotel Iturregi) y turismo (como Begi Bistan), así como asociaciones (como Donostiroller).
Aunque yo en ese momento no lo supiera, esta experiencia marcó mi futuro laboral, y tiene que ver en gran medida con que si tuviera que destacar algo sobre mi, serían 2 cosas.
La primera es que me apasiona aprender, me encanta ponerme objetivos, identificar qué necesito saber y tener para alcanzarlos, formarme y aplicar lo aprendido para llegar a ellos. Empecé con iüplan con una idea y ningún tipo de conocimiento para lo que se venía, a los 2 años ya sabía diseñar y desarrollar sitios web, sabía de fotografía, de videografía, de publicidad online y de SEO. Estos conocimientos nos abrieron las puertas a colaboraciones con muchas de las empresas con las que trabajamos mientras iüplan se mantuvo abierta.
La segunda es que me encanta compartir lo aprendido con otras personas, y de esta manera ayudarles a cumplir objetivos que yo ya he cumplido antes, o trabajar en objetivos comunes. Precisamente el compartir y aplicar los conocimientos que adquirí en esa época con las empresas con las que colaboramos, supuso que cuando les dijimos que cerrabamos iüplan, varias de ellas nos propusieran pagarnos por ayudarles.
A las pocas semanas creamos una Agencia de Marketing Digital con varios clientes que habían sido colaboradores nuestros, y poco a poco fueron uniéndose cada vez más. 5 años después de ayudar a decenas de emprendedores y empresarios a ayudar a sus clientes, coincidí con Iñigo en un poteo, en el que me contó cómo uno de sus clientes queria que le ayudara.
La experiencia de esos 5 años ofreciendo servicios, junto a los contactos de las empreasas con las que trabajaba, fueron cogiendo forma enseguida complementándose a la perfección con la experiencia y las necesidades de los clientes de Inigo.
Y esta es nuestra historia
Era un jueves por la tarde, estabamos en la parte vieja de San Sebastián comiendo nuestros pintxos hasta que nuestra conversación nos llevó a que una persona le había pedido ayuda a Iñigo después, de haberle ayudado con los trámites de compra de su nueva vivenda.
Esta persona quería tener alguien de confianza que pudiera realizar un mantenimiento del hogar mientras estubiera fuera, y que se asegurara de que se encontraba en las mejores condiciones cada vez que fueran a ir.
Aunque Iñigo estaba muy agradecido por la propuesta y tenía muchas ganas de ayudarle, habia algo que le preocupaba, y es por lo siguiente:
Entre las cosas que tenemos en común, está que si vamos a hacer algo, queremos asegurarnos de que vamos a hacerlo hacerlo bien, muy bien en realidad, y esque somos muy exigentes con nosotros mismos y con la gente con la que trabajamos (Esto que en otros ámbitos puede llegar a ser frustrante, ha resultado que nuestros clientes lo valoran y agradecen mucho).
Entre las tareas que le pedía su cliente, se encontraban realizar una limpieza mensual en los periodos en los que no estuvieran, recoger el correo y revisar periódicamente que no hubiera fugas de agua (debido a una mala experiencia que tuvo en su vivienda habitual).
Si bien las tareas no eran complicadas, a Iñigo le preocupaba que la vivienda estaba construida con materiales muy costosos en suelo y paredes, y un producto no adecuado o una técnica de limpieza mal aplicada podía suponer desperfectos en el hogar.
Hablando sobre ello, y como Alvaro estaba trabajando con diversas empresas que ofrecen servicios muy cercanos, pensamos que para tener el mejor resultado lo mejor sería informase de cual era la mejor empresa de limpieza de la zona y contar con ella.
No solamente eso, sino que terminamos haciendo una lista de otras 23 cosas podrían ayudar a esta persona y a su familia, estando ellos aquí o en Estados Unidos, que es donde tenían su viviennda habitual.
Al día siguiente Iñigo llamo al cliente de la notaría, le explicó su preocupación de no ser experto en la taréas que le estaba pidiendo, y la propuesta de encargarse el de contratar a los profesionales adecuados y revisar su trabajo para que todo estuviera perfecto.
A esta persona le pareció genial, y no solamente el realizar la limpieza del hogar, esta persona nos pidió que contratáramos y revisáramos el trabajo de un equipo de jardinería y una pequeña obra que querían hacer en una de las habitaciones.
Después de varios meses trabajando con esta persona, y estando muy agradecida por nuestro trabajo, decidimos ofrecer el mismo servicio a otras 3 personas, las cuales estaban igualmente encantadas con el servicio.
Fue en ese momento en el que formalizamos Sebastian Butlers y empezamos a trabajar con nuestros primeros 10 clientes en la zona de San sebastián, ampliando posteriormente nuestro servicio a todo el País Vasco.